25 de 04 de 2008

¡¡¡Taxiii!!!


El otro día leí que, según una encuesta hecha por el sitio www.hotels.com, los taxis de Santiago son los peores del mundo: encuentran que el servicio es caro y que los conductores no conocen la ciudad.
Yo… estoy 100% de acuerdo: se han dado más vueltas de las necesarias, no me han hecho caso con las indicaciones, me han preguntado dónde queda tal calle y, una vez, uno intentó “invitarme a salir agarrandome la rodilla”. Está bien que sea gusto C3-C4, ¡pero de qué estamos hablando!
A ustedes, ¿Les ha pasado algo freak con los señores taxistas?

18 comentarios

María Jose

26 de diciembre de 2010

Con una amiga nos teníamos que ir en taxi para la casa y el chofer que nos toco ufff!!! rarisimos, de esos que estas segura que saldran en mea culpa jajaja hablaba super raro y nos conversaba cosas super raras, lo peor esque despues solo quedamos mi amiga, el chofer y yo, cerro todas las ventanas y miraba por el espejo retrovisor!!! tambien daba se daba vuelta el mismo a mirar, fue horribleeeee!!! desde ese día me da miedo subirme a un taxi...

Yoly

05 de mayo de 2008

Holi Hilda :) Gracias por el comenatario y ¡te dejo kilos de besos!!!!!!!!!!

tammy

04 de mayo de 2008

me paso que iva con mi familia a la fiesta de año nuevo en nuestro auto mi mama iva manejando cuando fuimos a hecharle vencina un taxista se bajo y nos miro muy raro luego nos ivamos a ir y el taxista no siguio hasta la casa de mi primay un poco mas aya

Paskale*

04 de mayo de 2008

¡claro qué me han pasado imbecilidades con taxistas!, un día iba para un carrete con unas amigas, y mi mamá (que es muy sobreprotectora), nos contrató un taxi, bueno nosotras ibamos para Providencia, yo le indiqué bien donde ibamos, y el muy cara de ... ¡se dió mil vueltas por todo Las Condes!, y yo le decía: Por aquí no es, vaya por esa calle, y, no se si el era tonto o un punto menos pero me decía: No puedo, no tengo salida, ¡y hasta yo veía que tenía salida a la otra calle!, hasta que al final nos choriamos y nos bajamos en un semáforo, sin pagarle nada obvio, porque nos había dado vueltas por lugares que no le habíamos dicho, y desde ese día, odio a los taxis, a los taxistas, y todo lo que lleve la palabra ''taxi''. Puaj!

Aracely

03 de mayo de 2008

uffff.! Leí algunos comentarios que estaban escritos anteriormente y ... mmm es verdad qe los taxistas se dan vueltas y vueltas y no saben para donde ir, pero en realidad todo el mundo sabe que a los taxstas les gusta sacarla buelt solamente por el $ o noo? Tambieen qe son muy poco amables y soy bien amargados. Quizas sera porqe no hablan con nadie en todo el dia¿? En fin .. acá en Talca es asi nosé si en stgo.

viviana

01 de mayo de 2008

ya....... medio sermón... es cirto que quedan pocos choferes ambles.... pero cada uno ve como le enseña a sus hijos

Hilda Pacheco

30 de abril de 2008

Hola Yoly... Aventuras de Taxi, uf! Muchas. Pero quiero comentar una en especial, que creo refleja la actitud de la mayoría de los taxistas y de muchos conductores de Santiago. En una carrera habitual a mi trabajo de esos años (Canal 13), en plena Costanera Andrés Bello (la otra no existía aún), un auto en la pista de al lado señalizaba y los ocupantes "aleteaban" por las ventanillas tratando de que alguien los dejara cambiar de vía. El conductor de mi taxi hizo caso omiso de la solicitud desesperada y más aún, comentó que no les iba a ceder su lugar: "por acá voy yo", exclamó. Le dije que cediera el paso, que era un gesto de amabilidad. Respondió que él estaba en las calles todos los días y nadie respetaba a nadie, que yo no sabía de esas cosas. Le llamé la atención y simplemente dije: "¿Usted tiene hijos?" Respondió que sí y agregué: "O sea que usted les enseña a sus hijos a ser 'pate vaca', porque así son todos al volante". Me dijo, que obviamente no, pero que era la ley de la selva... el más vivo sobrevive. Objeté su argumento y para finalizar, le dije que si uno realiza un gesto amable, provoca un efecto dominó... o como lanzar una piedra al lago. La gente a la que le sonríes, sonríe de vuelta. La gente a la que saludas deseando un buen día, te saluda. La energía cambia alrededor y la amabilidad se multiplica. En un mundo donde ser atropellador, grosero y no respetar a nadie es lo que abunda, más vale aportar un gesto amable. Si educamos a nuestros hijos en el amor al prójimo y la amabilidad, aunque no siempre sea retribuida, quizás en algunas décadas más veamos que los conductores no son ya una tropa de energúmenos al volante, sino gente civilizada con la que vale la pena convivir.

Claudia

25 de abril de 2008

Volante porque estoy sgura que durante el recorrido se me ocurriria una genial idea (a veces bajo presion me pongo creativa) y dejar al descubierto a los malhechores.

Ale

25 de abril de 2008

Volante y aplico marcha atrás con el acelerador a fondo si es en el sentido de la película. Si es en este momento, maleta, para dormir un rato.

Yoly

25 de abril de 2008

Maleta, porque al volante, lo más probable es que choquemos... :)

xsanmiguel

25 de abril de 2008

Pregunta: ¿Qué elegirían ustedes si les dicen ¿volante o maleta? como le pasó a Trejo en Taxi para tres?

Ale

25 de abril de 2008

Mmmmmm, nada que ver, pero si todos los taxistas fueran como Robert De Niro en Taxi Driver (tal como sale en la película), me gastaría el sueldo paseando en taxi.

xabi

25 de abril de 2008

Vaya, vaya... Ya veo que los taxis son toda una aventura. Yo los ocupo poco gracias a mi motitz pero ya que estamos en lo de taxis, les archirecomiendo la película Una noche en la tierra (night on eart). Muy, pero muy buena... Una misma noche, vista a través de las experiencias de 5 taxistas: uno de N. York (obvio), otro de Roma, París, Helsinski y otro de Los Ángeles... Puchas, qué buena que es. Si por ahí alguien la consigue, porfa, invíteme a verla. Yo llevo las cabritas. Les dejo el trailer: http://www.youtube.com/watch?v=OC92emSsPzs

Bellota

25 de abril de 2008

ja ja ja ja!!! si pau me acuerdo

Paula Avilés

25 de abril de 2008

Bellota eso fue culpa de las fuerzas del mal

Bellota

25 de abril de 2008

bueno a mi y a una amiga, nos paso que camino a la oficina PLAF! se incendio el taxi, peor! tuvimos que salir corriendo y de la pura impresión nos quedamos sentadas mirando de lo que nos habíamos salvado... el taxi en llamas ups!

Francisca

25 de abril de 2008

Una vez me pasó algo fuera de lo común. En ese entonces no tenía auto, por lo que caminaba todos los días para tomar la micro (no existía el Transantiago); siempre hacía el mismo recorrido y pasaba por unos de estos estacionamientos autorizados por la Municipalidad para 4 taxis... un día venía tan cansada que no era capaz de caminar ni un paso más, asi que cuando me bajé de la micro tomé unos de esos taxis para llegar hasta mi casa... la sorpresa fue que al preuntarle al chofer cuánto era, el me respondió: nada, no se preocupe; si la vemos todos los días. Como Condorito quedé: plop!!! Pero este es un ejemplo de que todavía queda gente decente en este país... al contrario de lo que le pasó a la Ale.

Ale

25 de abril de 2008

Con un amigo español, de puro aburridos hicimos un "experimento": nos subimos a un taxi que tomamos en la calle, yo no abrí mi boca y él dio todas las instrucciones. El tipo nos paseó de tal manera que para ir de Los Leones al Apumanque, se dio la vuelta por Suecia, Carlos Antúnez, Martín de Zamora, Hernando de Magallanes, IV Centenario, Apoquindo, Apumanque. Mi amigoi lepidió que nos dejara en la puerta donde siempre hay una comisaría móvil, les explicamos a los carabineros lo que nos pasó y nos fuimos. Además, y como dato freak, el taxi estaba fétido, no podía abrir la ventana de mi lado y llevaba una música tan fea, que todavía me dan vahídos.

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